Saludos cariñosos para todos nuestros amigos de Mujer de Visión. Casi sin percatarme ya pasó el 2025 y me disculpo por no haber subido más contenido en la página. Se que las excusas siempre aparecen, y que pueden justificar mi descuido, pero lo mejor que puedo hacer es excusarme menos y dedicar más tiempo a nuevos proyectos. en la página y el canal.
Bien, pasemos a lo que considero realmente importante en este primer mensaje del año. Este año me gustaría implementar ciertas actividades que nos puedan ayudar en nuestro crecimiento espiritual. Hay en las redes sociales infinidad de ideas hermosas para todos los gustos y colores. Sin embargo, he sentido gran preocupación, porque no quisiera que queriendo estimular el estudio de la Biblia se pierda la esencia de lo que es y debe ser por sobre todo, un tiempo en compañía de Jesús y su Palabra. Las personas que me conocen saben que me gustan mucho las manualidades en especial la creación de álbumes de fotos que cuentan la historia familiar. Admito que no soy muy creativa y en muchas ocasiones recurro a mirar y adaptar algunas de las ideas que otros han creado. Pero cuando aplico esto a mi tiempo con Dios, no quisiera estar más enfocada en mostrar un diseño hermoso para que cuando otros lo vean se sientan más atraídos a mi diseño y no a lo que es la enseñanza que obtuve del estudio de la Biblia.
Hoy les presento esta inquietud, porque en lo personal, no quisiera que desviáramos la mente de lo que en realidad va a perdurar en nuestra memoria; la Palabra de Dios. Veo trabajos hermosos en biblias, cuadernos, diarios y me parecen preciosos. He participado en diferentes grupos de estudio de la Biblia muy buenos y edificantes junto a muchas damas, pero confieso que en varias ocasiones sentí que algunas estaban más preocupadas por los materiales para la lección que por la enseñanza. En ocasiones sentí que se ponía más énfasis en el diseño que en el contenido bíblico, y nunca falta quien desea que su trabajo sea igual o mejor que el más bonito de todo el grupo, aunque no lo expresen audiblemente. ¿Realmente lo hicimos para la gloria de Dios? Sí, a Dios le gustan las cosas bonitas, pero más le gusta lo que aprendimos y lo que incorporamos a nuestra experiencia espiritual diaria.
Espero que no tomen este mensaje como una crítica porque esa no es mi intención, pero sí espero que lo consideren como una advertencia. Cuidado con perder lo esencial al enfocarse en una dirección que podría desviar la atención de lo que verdaderamente es esencial; incentivar el deseo de caminar diariamente en una relación de amor y obediencia al Señor mediante el estudio de la Biblia. Recordemos las palabras del apóstol Pablo en Filipenses 4:8 al exhortarnos a buscar todo lo que contribuya con el desarrollo de las virtudes cristianas poniendo nuestros ojos en Cristo Jesús (Hebreos 12:2).
Oremos pidiendo discernimiento para seguir las indicaciones del Espiritu Santo mientras avanzamos en nuestra preparación para el reino de los cielos. Pidamos al Señor que nos permita ser más intencionales en nuestro tiempo devocional de manera que ese tiempo sea una experiencia diaria renovadora y permanente.
Con cariño,
Evelyn O.






















