Alimento para el Alma

Pandora

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Cuanta una leyenda que Pandora, la primera mujer mortal, recibió del dios Zeus una caja con la prohibición de que no podía abrirla. La caja supuestamente contenía todas las bendiciones humanas y todas las maldiciones humanas. La tentación se hizo irresistible para Pandora y la abrió. En un momento, todas las maldiciones se salieron y se dispersaron por todo el mundo, y las bendiciones se escaparon y se perdieron, con excepción de una; la esperanza. Sin la esperanza los mortales no podrían resistir.

Importancia de las cosas pequeñas

La vida consiste principalmente no de grandes sacrificios ni de maravillosas hazañas, sino de cosas pequeñas. Las más veces es por medio de las cosas pequeñas que parecen de ninguna importancia como se introduce mucho bien o mal en nuestras vidas. Por nuestro fracaso en aguantar las pruebas que nos vienen en las cosas pequeñas, es como se contraen los hábitos y se deforma el carácter y cuando vienen las grandes pruebas nos encuentran desapercibidos. Sólo obrando conforma a la razón en las pruebas de la vida diaria, podemos adquirir el poder de permanecer firmes y fieles en las situaciones más peligrosas y difíciles.

No estamos solos. Que lo escojamos o no tenemos siempre a Uno por compañero. Recordemos que dondequiera que estemos, hagamos lo que hagamos, Dios está siempre presente. Nada de lo que se diga o se haga o se piense puede escapar a su atención. Para cada palabra o acción tenemos un testigo, el Santo Dios, que aborrece el pecado. Antes de hablar o de realizar un acto cualquier, pensemos siempre en esto. Como cristianos, somos miembros de la familia real, hijos del Rey celestial. No digamos palabras ni hagamos nada que eche baldón sobre El buen nombre que fue invocado sobre nosotros. Santiago 2:7 ((La necesidad del obrero, 34,35)