Estudios Biblicos

Estudio Bíblico – Tema 2 Amigas de Jesús

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Actividad Inicial – Tema 2

El tema que estudiaremos hoy nos confirmará la importancia que tiene la oración en la vida de todas nosotras. Tal vez alguna no ha comenzado a experimentar las grandes bendiciones de la oración porque no saben cómo orar. La oración es la forma que tenemos para estar con contacto con Dios para encontrar alivio a nuestras preocupaciones y tranquilidad para el diario vivir. Vamos a dedicar unos minutos para realizar una actividad que nos recordará los días de la niñez cuando usábamos los lápices para colorear.

Mariposa para los pedidos de oración

¿Qué vamos a hacer?

  1. Trazar la mariposa en cartulina blanca o de colores.
  2. Decorar con lápices para colorear, pinturas en polvo, o escarcha.
  3. Recorte y pegue en la parte de atrás un pedazo de cinta de imán.
  4. Anote un pedido de oración en cada una de las alas de la mariposa.
  5. Intercambie la mariposa con una amiga del grupo.

Nota: Si lo desea puede colocar su nombre y  número de teléfono para que pueda comunicarse con la amiga que compartió sus pedidos.

Patrón de la mariposamariposa

Lección 2: Amigas Unidas en la Oración

En esta lección podrás aprender que la oración es:

  • Un privilegio que Dios nos da.
  • La puerta de acceso a los tesoros de Dios.
  • Una forma de hablar con Dios en cualquier momento.

Introducción: El Poder de la Oración

Orar es el acto de abrir nuestro corazón a Dios como a un amigo. No es que se necesite esto para que Dios sepa lo que somos, sino a fin de capacitarnos para recibirlo. La oración no baja a Dios hasta nosotros, antes bien nos eleva a él.

Cuando Jesús estuvo sobre la tierra, enseñó a sus discípulos a orar. Les enseñó a presentar Dios sus necesidades diarias y a echar toda su solicitud sobre él. Y la seguridad que les dio de que sus oraciones serían oídas, nos es dada también a nosotros.

Jesús mismo, cuando habitó entre los hombres, oraba frecuentemente. Nuestro Salvador se identificó con nuestras necesidades y flaquezas convirtiéndose en un suplicante que imploraba de su Padre nueva provisión de fuerza, para avanzar fortalecido para el deber y la prueba. Él es nuestro ejemplo en todas las cosas. Es un hermano en nuestras debilidades, “tentado en todo así como nosotros”, pero como ser inmaculado, rehuyó el mal; sufrió las luchas y torturas de alma de un mundo de pecado.

Busquemos en la Biblia un relato muy interesante que nos ayudará a comprender la necesidad de orar y no desmayar. Se encuentra registrado en el libro de Lucas en el capítulo 11: 1-13.

  1. Pedimos cuando se nos presenta una necesidad
  2. Lee los versículos 5 y 6, luego responde las siguientes preguntas:

¿Qué necesidad tenía el hombre de la historia?

_______________________________________________________________________

Enumera una de las necesidades que tienes en este momento. ______________________________________________________________________.

  1. Cuando pensamos que nuestro pedido es inoportuno
  2. Lee los versículos 7-8 para responder lo siguiente:

¿Qué razones le dio el hombre de la casa para no atender el pedido de su amigo?                                            ________________________________________________________________.

¿Crees que en algunas ocasiones nuestros pedidos de oración son inoportunos para Dios? Explica tu respuesta.

________________________________________________________________.

  1. La dinámica de la oración
  2. Lee los versículos 9-10 y responde:

“Pidan y se les __________________; busquen  y __________________; llamen y se les __________________ la puerta. Porque todo el que pide ______________________; el que busca ______________________; y el que ___________________, se le abre”.

  1. Dios contesta nuestras oraciones
  2. Lee los versículos 11- 13 y responde:

¿Qué evidencia tenemos en estos versículos de que el Padre Celestial contesta nuestros pedidos? ________________________________________________________________________

Conclusión: Como humano, la oración fue para él (Jesús) una necesidad y un privilegio. Encontraba consuelo y gozo en estar en comunión con su Padre. Y si el Salvador de los hombres, el Hijo de Dios, sintió la necesidad de orar, ¡cuánto más nosotros, débiles mortales, manchados por el pecado, debemos sentir la necesidad de orar con fervor y constancia!

Lee y medita:

Jeremías 33: 3

1 Tesalonicenses 5: 17,18

Escribe dos pedidos de oración en la mariposa que hiciste y compártelos con una amiga del grupo para orar durante la próxima semana. Ven preparada para compartir tu experiencia con la oración.

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