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El Las Alas de la Oración

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Praying woman hands

Título: En Las Alas de la Oración

Versículo Clave: “Oren en el Espíritu en todo momento, con peticiones y ruegos. Manténganse alerta y perseveren en oración por todos los santos” Efesios 6:18

Ideas Generales

Decoración: Use diferentes colores pastel para decorar las mesas o el lugar para la reunión.  Haga arreglos con flores y mariposas grandes y pequeñas para cada mesa.

Elabore una mariposa en cartulina de colores donde escribirá los motivos de oración para colocar una mariposa en cada mesa. Las personas que estén en esa mesa van a orar por el motivo que aparece escrito en la mariposa. Luego seguirán orando durante la semana por ese mismo pedido.

Mariposa #1  Orar por nuestros seres amados (esposos, hijos, familia extendida)

Mariposa #2  Orar por los familiares inconversos

Mariposa #3  Orar por la paz y protección de mujeres maltratadas

Mariposa #4  Orar por nuestra iglesia y sus líderes

Mariposa #5  Orar por nuestra vida espiritual y nuestra salud física

Distintivos: Elabore un distintivo como los que se usan para escribir los nombres de las personas pero en lugar de colocar los nombres puede escribirle el título del programa “En las Alas de la Oración” y decorarlas con una calcomanía de mariposa. Recuerde tener varios extras por si llegan más personas de las que usted esperaba.

Actividad de Inicio: Entrégaselo a Dios

Objetivo: Animar a las asistentes a dejar todas sus preocupaciones y tristezas en las manos de Dios.

Materiales: Globos de diferentes colores

Entregue a cada persona un globo. Comience hacienda preguntas tales como:

a. ¿Has tenido una semana muy difícil para ti?

b. ¿Hay algo que te tiene muy preocupada?

c. ¿Tienes algún familiar o amiga que necesita tus oraciones?

d. ¿Te sientes triste por algo que no puedes resolver?

Mientras haces las preguntas, pide a las damas que vayan inflando el globo por cada respuesta a tus preguntas que ellas contesten afirmativamente (Sí). Es posible que algunas inflen los globos muy rápido debido a las situaciones que estén pasando.

Cuando los globos estén inflados pídale que los sostengan en alto (pero no los amarren) mientras lee 1 Pedro 5:7: “Dejando toda nuestra ansiedad sobre Él, porque él tiene cuidado de nosotros”.

Con frecuencia nos sentimos como los globos, casi a punto de explotar, pero tenemos la opción de apegarnos a nuestras preocupaciones o podemos entregárselas a Dios. ¿Cuál de las dos cosas deseas hacer?

Lo más seguro es que la mayoría soltará su globo y los verán volar por todo el salón. Luego tengan grupos de oración donde puedan pedirle al Señor que les ayude con esas preocupaciones.

Música: Himno 376 “Dulce Oración” , himno 197 “Dulce Espíritu”

Tema  En Las Alas de la Oración

Introducción

Tal vez alguien le ha preguntado qué es la oración y usted le ha respondido que orar es hablar con Dios. La respuesta está correcta, sin embargo la Biblia no define lo que es la oración así como define lo que es pecado, y lo que es fe. El mundo cristiano tiene una forma de definir la oración y el diccionario se limita a decir que es un acto de rogar, pedir o suplicar.

Para muchos cristianos rezar y orar pudiera tener el mismo significado pero en realidad no es así. Los rezos se caracterizan por ser oraciones escritas que se recitan una y otra vez, pero orar es hablar con Dios en forma espontánea. Es el medio que Dios nos ha dejado para que podamos comunicarnos con él. Si buscamos en nuestra biblia en Génesis 3:8 encontramos que Dios acostumbraba visitar a Adán y a Eva para conversar con ellos al caer la tarde. Luego de que ellos pecaron esos encuentros de dulce conversación con Dios se vieron afectados. El canal de comunicación personal, cara a cara se rompió y desde entonces la única forma como podemos hablar con Dios es mediante la oración.

Parte I  Ejemplos Bíblicos de Oración

La Biblia menciona muchos ejemplos de personas que oraban. Mencionaremos algunos de los más conocidos:

a. Moisés – en todo momento de su vida como líder Moisés utilizó la oración como medio para recibir las instrucciones de Dios. Habló con Dios en múltiples ocasiones y mantuvo una relación tan estrecha que Dios lo resucitó para llevarlo al cielo.

b. Elías el profeta oró para que no lloviera y no llovió por tres años y 6 meses.

c. Ana la mujer estéril oró y Dios le concedió el hijo que pedía.

En estos ejemplos y muchos más vemos que las personas oran y Dios les concede lo que pedían. Sin embargo,  hay ocasiones en las que oramos y no pasa nada. Sabemos que Dios tiene poder para darnos lo que le pedimos, pero hay algo que sucede dentro de nosotros que no podemos explicar y que nos hace en cierta forma dudar de que Dios nos está escuchando y que tal vez se ha hecho el sordo ante nuestras súplicas.

Santiago 1: 6,-8 dice: “Pero que pida con fe, sin dudar, porque quien duda es como las olas del mar, agitadas y llevadas de un lado a otro por el viento. Quien es así no piense que va a recibir cosa alguna del Señor; es indeciso e inconstante en todo lo que hace”. Quizá la duda es porque no ven respuesta a su pedido, o tal vez el problema o la situación por la que están orando se ve tan difícil y compleja y aunque saben que Dios es poderoso por momentos dudan de que algo pudieran suceder como respuesta a su pedido.

Parte II  El Dios de lo Imposible

En Marcos 9:14 encontramos un incidente donde podemos confirmar una vez más que Dios puede resolver toda situación que nos sucede. Allí encontramos a Jesús acompañado de tres de sus discípulos bajando de una montaña cuando se encontraron con los otros nueve discípulos y un grupo de personas alrededor de un padre con su hijo enfermo. Ninguno de los discípulos pudieron ayudar al muchacho lo cual resultó en decepción y frustración para el padre por lo tanto cuando finalmente se encontró con Jesús la duda se apoderó de él y pensó que tal vez no recibiría lo que había estado buscando.

Cuántas veces vamos a Jesús en oración llevando nuestros problemas y actuamos con incredulidad. Nos parece que nuestro problema es demasiado grande. Bien se ha dicho que cuando le presentamos a Dios nuestro problemas no le digamos lo grande que es el problema, sino que digamos a nuestros problemas lo grande que es nuestro Dios.

Es posible que ese padre había orado mucho por la curación de su hijo y nada había sucedido porque junto con orar necesitamos tener fe de que Dios responderá. Debemos tener una fe que supera y espera el milagro de lo imposible.

Conclusión:

¿Cuál es el problema que te perturba? ¿Qué es eso que parece que te quiere acabar y que está trastornando tu vida hasta llevarte a la desesperación? Hoy quiero recordarte que no importa la complejidad del problema Dios siempre tiene la solución. Recuerda que tenemos un Dios que obra en los posibles y también en los imposibles, solamente tienes que creer. Vamos juntas a repetir lo que dice en Hebreos 4:16, “Así que acerquémonos confiadamente al trono de la gracia para recibir misericordia y hallar la gracia que nos ayude en el momento que más la necesitemos”. Oremos juntas.

Obsequio – Imprima en cartulina la tarjeta para colocar en la puerta de la casa con la inscripción “La vida es frágil; manéjala con oración”. Espera, ¿ya oraste hoy?

Alimentos: Sirva frutas en vasos individuales (uvas, fresas, gajos de mandarina, etc.) pan tostados con humus o crema de garbanzo y limonada fría.

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