Perlas de Sabiduria

Manejando La Ansiedad

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Vivimos en un mundo que a veces, parece moverse bajo nuestros pies. De vez en cuando, todas nos enfrentamos con la adversidad, el desaliento o la desilusión. Y a lo largo de la vida, todas debemos soportar pérdidas personales que nos cambian la vida y nos dejan sin aliento. Cuando esto sucede, Dios está dispuesto a protegernos. El Salmo 147 promete: “Sana a los quebrantados de corazón, y  venda sus heridas”. Cuando estemos preocupadas, debemos acudir a Dios y Él, a su debido tiempo y según sus propios planes, nos sanará.

¿Te siente ansiosa? Entonces entrega a Dios esa ansiedad. ¿Estás preocupada? Entrégale tus preocupaciones a él. Busca la protección del que nunca puede ser movido. Alguien dijo que el comienzo de la ansiedad es el final de la fe, y el comienzo de la fe verdadera es el final de la ansiedad. Por nada estemos afanosas y ansiosas.